blog_creacion_580x230

DIOS NO EXPULSO AL HOMBRE DEL PARAISO POR COMERSE UNA MANZANA, SINO PARA EVITAR QUE LLEGARA A SER INMORTAL.

El Génesis nos advirtió hace ya siglos de la importancia de la Genética, y de que el hombre podría vivir para siempre en lugar de unos pocos años.

Os dejo un fragmento de la novela ESPECIES INVASORAS donde cito un pasaje del Génesis que no muchos conocen.

—Un nuevo mundo no será precisamente el mejor para todos –auguró ella con gesto sombrío.

-¿Qué quieres decir?

Natalie no respondió. Se levantó y, tras repasar con su vista los anaqueles de madera, escogió un libro muy grande bellamente encuadernado y se lo entregó en silencio. Era la Biblia. A continuación lo abrió por el pasaje del Génesis en que Adán y Eva son expulsados del Paraíso. Una parte estaba subrayada.

Y dijo Yahvé:

“¡Resulta que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, que no alargue su mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre. Y lo echó Yahvé del jardín del Edén.”

Tras expulsar al hombre, puso delante del jardín del Edén querubines y la llama de espada vibrante para guardar el camino del árbol de la vida.

—¡Vaya por dónde! —exclamó Gabriel—. Toda mi infancia creyendo que la expulsión del paraíso se había producido por culpa de morder una manzana, y lo que realmente le preocupaba a Yahvé era que el hombre probara los frutos del árbol de la vida.